Tercera ocasión-cuento

Tercera ocasión 

Solíamos cruzar miradas. Siempre estuvo sola, solia retraerse en sus enormes audifonos o en sus raros libros mientras vivía su vida día a día de forma tan rutinaria. 

Me gustaba...y mucho. Desearía haberlo sabido y ayudarla, ahora solo me queda su recuerdo.
La extraño. 
   
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Comenzo a llover, yo regresaba de la escuela y había olvidado mi paragüas así que comence a correr pero me detuve en cuanto la vi, se encontraba de pie frente a una lápida, observaba con demasiada melancolía a quien sea que estuviese allí abajo, incluso aunque estaba empapada por la lluvia podía diferenciar sus lágrimas de las gotas cristalinas que descendían del cielo nublado y triste, como su mirada.

Pensé acercarme a ella en la escuela al día siguiente, pero no asistió. 
Pasaron los días y ella no se presento. Comencé a preocuparme y decidí buscarla, pregunte su nombre, edad y domicilio. Planeaba presentarme y ofrecerme a ayudarla a recuperar sus clases aunque fuésemos en diferentes aulas, y quizá con el tiempo decirle lo que sentía...pero nada de eso sucedió, solo me quede fuera y observe su silueta sentada en el suelo en la orilla de una habitación cubriendo su rostro con las rodillas mientras abrazaba sus piernas, no resistí verla tan mal y no ser nadie para ella, entonces solo me aleje.
Al día siguiente quise intentarlo de nuevo pero seguia en la misma posición y supuse que era su forma de superarlo así que me fui nuevamente.  
La tercera ocasión observe que al parecer no se había movido desde la última vez que la vi, así que quise entrar e investigar. Me acerque a la puerta la cual estaba abierta asi que entre, todo estaba obscuro y sucio, solo pequeños rayos de luz se asomaban por las ventanas a través de las cortinas, seguí caminando hasta que encontré aquella habitación en la que la había alcanzado a ver los ultimos dias, la puerta igual estaba abierta así que solo la empuje, crujió mientras la abría pero cuando finalmente cedio, la vi, seguía en el suelo y desprendia un olor bastante desagradable, alrededor de ella había medicamentos tirados y notas del doctor con instrucciones para sobrellevar la psicosis que padecía, el resto de la habitación estaba destruida parecía como si un tornado hubiera pasado por ahí, pero todo indicaba que ella había tenido un colapso mental.
Me acerque lentamente y le alce la cara...se había sacado los ojos y cortado las orejas, las prendas que vestía habían absorbido toda su sangre y de estas se desprendió una fotografía de una mujer mayor con su misma mirada triste, era su madre, aquella persona a la cual había enterrado hace unos días, la misma que la había cuidado de hacerse daño toda su vida y esta vez no pudo evitarlo. 

Comentarios

  1. Vaya final, en mi opinión es muy bueno, al principio no parece tener aspecto interesante pero poco a poco mientras más avanzas dan ganas de seguir leyendo y te da curiosidad y cuando lees el final, para mi me sorprendió.

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