Ensayo, destino.
El hombre se
ha preguntado por esto desde tiempos muy remotos y lo aborda la antropología
filosófica. Al llamar al concepto del destino se crean múltiples dudas como
¿Qué es el destino? ¿Cuál es el destino del hombre? ¿Acaso el hombre tiene un
destino ya trazado y dictado de antemano irremediable e imposible de cambiar o
el hombre decide su destino con sus acciones y metas realizadas? Los griegos
llamaban al destino Ananké y lo consideraban una fuerza superior no solo a los
hombres sino incluso a los mismos dioses.
Estas
preguntas se abordaran en este ensayo. Serán respondidas de una manera crítica
con mis ideas y algunas citas de otros autores.
En la
cultura occidental la mayoría de las religiones han creído en formas de
destino, especialmente relacionadas con la predestinación. Lo que nos dice que
el destino es como un camino y que el hombre decide que ruta seguir. Como lo
dice Iósif Stalin "El destino baraja las cartas, nosotros las
jugamos." Que es un plan creado por Dios que no puede ser modificado de
ninguna manera, y el hombre decide con sus opciones que ruta seguir.
Por mi
parte, creo que el destino es en una menor parte inevitable o fatal y en la
mayor parte hecho por nosotros mismos con nuestras acciones. En la menor parte
inevitable porque existen sucesos que en verdad así lo son. Por ejemplo, si
mueren los padres de un niño su destino será crecer sin sus padres biológicos
todo el resto de su vida. Si te gustaría ser rey de Inglaterra, jamás lo serás
porque necesitas ser hijo del rey. Si te gustaría tener alas en la espalda y
volar con ellas a cualquier lugar del planeta, tu destino será andar caminando
o en vehículos de transporte, a menos que hayan inventado alas artificiales.
En la mayor
parte el destino es forjado por nosotros mismos porque como afirma la teoría de
causalidad “toda acción conlleva una reacción, dos acciones iguales tendrán la
misma reacción” o como lo dice Reade Charles "Siembra un acto y cosecharás
un hábito. siembra un hábito y cosecharás un carácter. siembra un carácter y
cosecharás un destino." Todos conocemos los efectos de la gravedad. Lanza
una pelota hacia arriba y ésta cae. Es una ley o principio natural. Del mismo
modo en que hay principios que rigen el mundo físico, también hay principios
que rigen el mundo humano. No se puede escapar de ellos. Un principio es que
los actos llevan consecuencias. Si se cree que el destino de un hijo de
campesino será el de dedicarse al campo porque su padre es campesino, sus
abuelos eran campesinos y toda su familia es campesina, es incorrecto. Ya que
él con sus acciones puede romper la tradición para dedicarse a otro oficio de
su elección. Por lo que no está destinado a trabajar en el campo. Así mismo si
alguien desea ser el mejor en algún deporte, se debe pagar el precio para
serlo. Se debe entrenar y practicar para llegar a ser el mejor. Por lo que con
sus acciones él mismo crea su destino. No se lo tienen preparado para que él
nazca y sea el mejor. De esta manera si se le dicen que su destino será ser el
mejor del mundo. Con sus acciones decidirá si tomar ese destino o no. Si no lo
quiere, simplemente dedica sus actos a otra cosa.
El destino
es en mayor parte forjado por nosotros mismos y tan solo en una pequeña
proporción inevitable.
Si se desea
saber por qué se está donde está. Se debe recurrir a las acciones del pasado.
Existen situaciones
o ambientes en la vida que facilitan, o por el contrario obstaculizan, las
acciones para la realización de un destino deseado, pero éste al fin y al cabo
siempre es posible
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